Reconstruyendo a México

Después del 19 de Septiembre de 2017, las cosas para México y los mexicanos, ya no serán igual, o al menos eso esperamos.

Tras ver la unión de los ciudadanos para salir adelante, la unión de las demás entidades federativas como pueblo y no como gobierno,  para enviar apoyos en alimentos, artículos de higiene, artículos médicos, así como herramientas y voluntarios, todo lo anterior, sin ayuda de ningún gobierno, sólo de nosotros mismos, los ciudadanos.

Después de mucho tiempo, al fin podemos sentirnos  orgullosos de decirnos mexicanos, de saber que pertenecemos a la raza donde después de una tragedia de tremenda magnitud, saldrán otros mexicanos a buscarnos, a darnos alivio o de comer, en caso de necesitarlo.

Orgullosos de ver a personas, que pese a que la vida no ha sido buena para ellas, están hombro con hombro sacando a los suyos adelante, desde chavos en sillas de ruedas cargando escombro, hasta chavos sin piernas, con pico y pala removiendo escombros, de eso deberías sentir orgullo; decir: “son mis compatriotas, nos llena de alegría, ver a los ancianos llegar con despensas o de voluntarios armándolas”; de ese México es del que deberías sentir mucho orgullo.

Así es que cuando te pregunten de dónde eres, dilo en voz fuerte y sin temor a un rechazo o a una crítica: soy de México, de aquel en donde te buscan bajo los escombros, de aquel en donde no hay distinción de sexo, religión o nivel socioeconómico, de donde seas, porque las demás te darán la mano si la necesitas, de aquel México, donde sus habitantes no esperan a que el gobierno reaccione tras una tragedia de enorme magnitud; diles que eres de México, de aquel donde los voluntarios sobran.

Y aclárales, que no eres del México donde a los diputados y senadores, les falta valor para dar la cara por quienes los han colocado donde están; que no eres del México corrupto del que la gente escucha hablar.

Como mexicanos sentimos pena y coraje, al ver expuesto el mal gobierno de Graco Ramírez y su esposa a cargo de DIF Morelos, sentimos coraje, al ver como las toneladas de ayuda quedaban varadas o extraviadas bajo dicha administración.

La tragedia del 19 de septiembre no sólo sirvió, para ver al pueblo unido, sino también para dejar expuesta una vez más la negligencia que existe en el gobierno y en sus instituciones, como lo es en el caso de colegio Enrique Rebsamen, donde fallecieron varios niños; nos deja en claro que la construcción de dicho colegio fue con los más pésimos materiales, además de que Protección Civil no hace bien su trabajo, pues otorgó permisos y dio el visto bueno a la construcción.

Deja a la luz que a la Cámara de Diputados y Senadores, les importa un carajo si afuera se están muriendo quienes los mantienen en el poder, mientras ellos tengan un techo y una cama donde dormir, un plato de comida caliente y una ducha con agua templada.

Deja ver que el gobierno en México se vive como si fuese una cleptocracia, donde la corrupción es perdonada, donde el nepotismo no importa.

Varios artistas y países se solidarizaron con nuestro país, y nos hizo ver que no todos nos ven como Donald Trump, y eso nos hace desear un muro tan alto que llegue al cielo, para que todos nuestros paisanos aquí se queden y entre todos reconstruyamos México, que la clase política desaparezca y seamos nosotros los que nos gobernemos y hagamos de este, un gran país.

Según información leída en varios medíos, se han recibido cerca de los 40 millones de dólares en donaciones, que su equivalente en pesos sería de  706 millones de pesos, y con esto viene la interrogante,¿Qué trabajos se van a realizar con ese dinero?, porque con esa cantidad se podrían armar miles de viviendas para las personas que lo perdieron todo.

Lo anterior sin contar con las donaciones que han hecho o harán los partidos políticos que han renunciado al resto del presupuesto 2017 que les otorgaría el INE, así como otros donativos de diferentes artistas mexicanos, falta sumar el presupuesto del Fonden, así que presupuesto hay, lo que no se ve, son ganas de trabajar para reinstalar a las personas por parte del gobierno, pues cabe mencionar que no sólo en la Ciudad de México se quedaron sin hogares, también está Oaxaca, Chiapas, Morelos y Puebla.

Muchos, esperanzados a que el gobierno federal tome las riendas del asunto y arregle las cosas pronto, y este no da señas de querer comenzar, pero sí muchas ganas de desaparecer donativos, como por ejemplo la mitad de las casas de campaña que donó el gobierno de Canadá, de 1500, mientras que la Secretaría de Hacienda sólo reportó y dio el conocimiento de haber recibido 750.

 

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