Prueba de Fuego

Los sonorenses viven a partir de ayer una nueva era en cuanto a la administración pública municipal, al ponerse en marcha el proceso Entrega-Recepción en los 72 municipios de la geografía estatal.

Etapa que se presta para conocer la situación que cada una de las municipalidades en cuanto a la administración que está por entregar los bártulos a sus sucesores, y en ese sentido, inicia el “estira y afloja” por cuanto han realizado las actuales autoridades municipales.

Las expectativas en cuanto al futuro inmediato para todos los habitantes, por conocer la capacidad administrativa de los futuros presidentes municipales o alcaldesas, de la veintena de municipios que gobernará el Partido Movimiento de Regeneración Nacional, (Morena), son inciertas.

Inciertas porque muchos candidatos seleccionados por la élite del organismo político a nivel Estado, sin duda que podrían estar en los cuadros del “arribismo u oportunismo”, es decir, con poca y ninguna experiencia en el tinglado político.

Sin tratar de ofender a las mayorías, que ofrecieron su confianza al Partido fundado por el Presidente Electo de México Andrés Manuel López Obrador, exponemos abiertamente un dejo de duda sobre sus posibilidades de cumplir con sus responsabilidades a la hora de atender las necesidades generalizadas de la población.

Además, no son pocas las situaciones que en desacuerdo al interior de la Coalición “Juntos Haremos Historia”, que integraron Morena, Partido del Trabajo y Partido Encuentro Social, se han ventilado públicamente, por haber sido relegados, estos últimos, a la hora de la repartición de posiciones administrativas.

Es normal que se den este tipo de contradicciones, toda vez que el Partido con mayor presencia, por lo regular es el que acapara esas posiciones, es decir, designan a candidatos a cargos administrativos luego del triunfo en las urnas, y la inconformidad aflora entre los militantes de los llamados “partidos chicos”.

Por ello, la lupa de la ciudadanía está puesta sobre las decisiones de la cúpula partidista de Morena, por su avasalladora victoria, ya que tal situación es, indudablemente, tierra fértil para, así como triunfaron sobre los “partidos grandes”, cometan todo tipo de tropelías con sus “aliados”, lo que dejaría en indigna posición la confianza recibida por el electorado.

Es tiempo pues de actuar conforme lo hicieron durante el proceso electoral, con humildad y generosidad ante quienes atendieron su convocatoria, porque de lo contrario, como sucede generalmente, podrán ser estigmatizados como un partido que emergió y se sumergió en el intento.

En pocas palabras, están próximos a ser “llamarada de petate” si no promueven la equidad y  el equilibrio entre las fuerzas que conformaron el llamado “Tsunami Morena”.

Al enarbolar una ideología que captó la atención de la inmensa mayoría de los sonorenses, es el momento ideal para exponerla fielmente, y como señala el adagio popular “El buen juez por su casa empieza”.

Es pues urgente y necesaria la buena decisión de entregar lo que a cada cual corresponde, y ante ello, los alcaldes de Morena, así como del resto de las alianzas políticas que participaron en el proceso, de mostrar nobleza y consideración hacia quienes creyeron en su integración y dieron lo mejor de sí para lograr la victoria.

Dudas al por mayor ofrece la nueva era política no sólo en Sonora, sino en México en general, pero particularmente en Sonora, ya que políticos sin experiencia tendrán la gran responsabilidad de convertirse en gobernantes, y aun deseándoles el mejor de los éxitos, sin duda habrán de toparse con muchas trabas.

No es lo mismo hacer conjeturas desde el comodo escritorio particular, que ejercer la obligación legitimada y exigida por la ciudadanía, así que a los Presidentes Municipales de la geografía estatal, les espera una ardua jornada que no les será nada sencilla de salvar.

Los agarrones internos por las posiciones administrativas, tanto de la Alianza “Todos por México”, “Por México al Frente” y “Juntos Haremos Historia”, están a la orden del día y ello no augura nada para la sociedad, si se toma en consideración que “los pleitos, ni ganados son buenos”.

Ello evidencia que la tan cacareada democracia en México sigue en pañales; nadie se pone de acuerdo a pesar de haber resultado vencedores el pasado primero de julio.

La incertidumbre es el principal símbolo que arropará a los nuevos gobernantes, especialmente a aquellos que por haberse convertido en advenedizos, carecen de la capacidad para gobernar.

Y los municipios con mayor preocupación para que continúen su progreso y desarrollo son: Cajeme, Hermosillo, Nogales, Navojoa, Guaymas, Etchojoa, Agua Prieta, Guaymas, Huatabampo, San Luis Río Colorado, sólo por citar una decena de ellos.

Podrían gozar del beneficio de la duda del ciudadano común, pero que sea generalizada la confianza de que habrán de cumplir al cien con sus responsabilidades, dista mucho de la realidad.

Así que, exactamente a un mes de iniciar las próximas administraciones municipales, el cúmulo de dudas se incrementa, en lugar de reducirse, por lo que permanece incierto el futuro de la gran mayoría de los municipios sobre los resultados de sus próximos gobernantes.

 

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