En Alamos PRI enseña cara de corrupción con el alcalde

El alcalde  de Alamos Axel Omar Salas Hernández es un ícono  de la ineptitud y corrupción en el sur de Sonora, mientras en la capital tienen una errónea percepción de su personalidad y actividades políticas.

El priista es un trácala de primera y de la noche a la mañana apareció con más propiedad que el nopal.

Tiene serios problemas con el pago a proveedores y solo sus compadres, amigos y allegados acceden a recursos por sus servicios profesionales.

En el caso de medios de comunicación e imagen institucional, Axel Omar Salas Hernández incumple con los compromiso de pago a empresas editoriales que tienen varios meses sin recibir el pago por sus servicios.

Sin embargo, no es por falta de liquidez, sino por la torpeza y soberbia de quien pretende instaurar La Ley de Herodes en Alamos.

Es un ejemplo de conducta hipócrita y criminal.

No tardó mucho en enseñar el cobre, pues de pronto exhibió su riqueza, las que desde luego no tenía en el pasado, con propiedades valuadas en varios millones de pesos, entre ellas una residencia en La Aduana, la cual es un capricho como casa de verano.

Es uno de los presidentes mejor pagados de Sonora, pero es quien le da la espalda a la transparencia, al no quedar claro el uso de recursos del Fondo Minero, cuyas obras son superficiales, de mala calidad y muy lejos de los costos reales.

No está muy lejos de ser vinculado a delitos de peculado, abuso de autoridad y malversación de fondos públicos, los cuales desde luego serán investigados por la Fiscalía Anticorrupción.

Hay dudas sobre el uso de los recursos de participaciones estatales y federales en Alamos, donde el desarrollo y progreso solo se ve en la familia y bolsillos de Axel Omar Salas y funcionarios afines a su “dictadura perfecta”.

La oposición y varios sectores productivos en Alamos, que no ve obras, ni políticas públicas que fortalezcan la poca infraestructura municipal  ya analizan como actuar con todo el peso de la ley contra todo aquel funcionario que distraiga recursos públicos para otros fines o valiéndose de su cargo para malversar recursos del erario público para enriquecerse.

Nadie sabe dónde quedaron y si existen fondos para mitigar la pobreza extrema de esta región de Sonora, donde el alcalde, su familia, amigos y lambiscones  viven en la opulencia.

Todo eso mientras decenas de proveedores no saben qué hacer, para cuando menos recuperar la inversión que hicieron para cumplirle  al alcalde de Alamos Axel Omar Salas Hernández, quien además de no tener vergüenza, tampoco tiene palabra.

A 18 meses de su gestión, el presidente municipal ya que no tiene la calidad moral para formar parte del gobierno en Alamos.

Y será el tiempo quien lo ponga en su lugar y ese lugar sin duda, será en uno de los penales de Sonora, pues no puede ir pisoteando, violando la ley, así como los derechos de ciudadanos y empresas que ha trabajado de buena voluntad y que no ha recibido pagos por sus servicios.

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