Un bombardeo con cohetes alcanzó una base militar que aloja a tropas estadounidenses en Irak por segunda vez esta semana, según han reportado este sábado dos funcionarios de seguridad iraquíes a la agencia de noticias The Associated Press, que cita a funcionarios de seguridad iraquíes. Un oficial estadounidense confirmó la noticia a NBC News. El ataque ha dejado al menos tres heridos de la coalición internacional.

La base se llama Camp Taji y se ubica cerca de Bagdad, la capital iraquí. No hubo víctimas estadounidenses, según la fuente consultada por NBC News. Dos funcionarios militares iraquíes resultaron heridos, agregó el oficial.

El portavoz de la Operación Resolución Inherente, coronel Myles B. Caggins III, confirmó a través de Twitter que 25 misiles cayeron a las 10:41 a.m. hora local del sábado (3:51 a.m. ET).

Unos diez proyectiles cayeron al interior de la base. Algunos alcanzaron edificios de la coalición internacional liderada por Estados Unidos en Irak, mientras que otros impactaron contra una pista empleada por las fuerzas iraquíes, añadieron los funcionarios iraquíes.

El ataque fue inusual porque ocurrió durante el día. Los asaltos anteriores a bases militares que albergan tropas estadounidenses generalmente han ocurrido de noche, señala AP.

El pasado miércoles, tres soldados, dos de ellos estadounidenses, fallecieron en un ataque a la base Camp Taji, el más letal contra las tropas estadounidenses en Irak desde otro incidente similar a finales de diciembre.

Entonces, un contratista estadounidense murió, lo que desencadenó una serie de represalias que dejó a la región al borde de la guerra. Durante esa escalada de tensión, Washington mató en un ataque con drones a Qassem Soleimani, poderoso general de Irán, indicado como alto responsable de operaciones militares en Oriente Medio. Estados Unidos considera a Irán como el país que respalda a la milicia responsable de la muerte del contratista estadounidense, llamada Kataib Hezbollah.

En respuesta al ataque del miércoles, Estados Unidos lanzó al día siguiente bombeos contra bases de milicias en todo el sur del país. Cinco efectivos de las fuerzas de seguridad iraquíes y un civil murieron en el operativo, según Irak.