La oposición, sin sustento, arremete contra jefe policíaco de Agua Prieta, queda en evidencia

Como todos los municipios fronterizos enfrenta una situación que en mayor o menor medida tiene en común problemas derivados de la población flotante.
La frontera tiene sus propios características, ventajas y desventajas.
Por lo mismo, hemos encontrado en el presidente municipal, Jesús Antonio Montaño Durazo a un hombre muy centrado, analítico y responsable que como muchos trata de llevar todos los beneficios de un buen gobierno a cada rincón de Agua Prieta pero como sucede aquí y allá, no hay recursos suficientes, así que se hace lo que permiten los recursos con que se cuenta.
Es una batalla de todos los días y aunque sea sorprendente, los hay que en vez de trabajar a favor del municipio se limitan a cuestionar y lo que es peor, sin sustento.
Observamos la sesión extraordinaria de cabildo celebrada la semana anterior y lo cierto es que sentimos pena ajena por los delirantes lamentos de regidores como el panista Carlos Fu Salcido, quien como diputado nunca hizo algo por Agua Prieta; las quejas de la regidora Reyna Isabel Rubalcava Márquez y del también regidor Sergio Bernardo Montes Armendáriz, incluida la síndica María Elena Rodríguez Tolano. Coincidieron, después de previo acuerdo en exigir la separación del cargo del comisario de Seguridad Pública, Marcus Vinicio Ornelas Quesada.
El alcalde Montaño Durazo y el resto de regidores escucharon cada planteamiento y llegado el momento informaron a los quejosos que se había tomado nota de todo lo que expusieron y en ese sentido y en virtud de sus denuncias les solicitaron que si ellos tenían alguna o varias denuncias sustentadas, que hicieran lo propio, que acudieran al Ministerio Público. Los que pedían la cabeza del jefe policíaco se miraron entre sí, permanecieron mudos un par de minutos, en silencio reconocieron de una manera tácita que carecían de elementos para señalar o acusar.
En esos momentos el alcalde Montaño Durazo, respetuoso les recordó que cuando se señala o acusa se debe contar con elementos de prueba, esto es, sustentar lo dicho. Sin embargo, ¿por qué exigían la separación del cargo del comisario Ornelas Quesada? La respuesta en simple:
Pedían su destitución con el dicho, que no argumento, de que no ha sido aprobado en los exámenes de confianza del C3, un regidor solicitó alguna prueba de que el citado funcionario reprobó en las pruebas, no la hubo, no la hay, es sólo una creencia, lo cierto es que el jefe policíaco, emanado de la Policía Federal de Caminos primero, luego de la Policía Federal, resultaría hasta insultante pensar que no pasó el C3, uno de los principales requisitos para llegar a donde ha llegado.
¿Qué han estallado problemas de violencia criminal?, sí, aunque esto no es particular de Agua Prieta, es más, es común en Cajeme, Guaymas, Hermosillo, Nogales, prácticamente en toda la geografía sonorense, se trata, desafortunadamente, de un problema que afecta a la mayor parte del territorio nacional y en lo que corresponde a Agua Prieta, a diferencia de los municipios en cuestión, se ha logrado la aprehensión de numerosos culpables, los que ya están a buen recaudo y esto a pesar de la escasez de recursos. Faltan instrumentos de trabajo pero cuando hay preparación todo es posible.
Ahora bien, ¿por qué de las quejas de los regidores mencionados al principio de estas líneas? Uno de ellos es panista, otro del Verde, uno más del PRI y es obvio que busquen sacar raja de cualquier pretexto.
Respecto al alcalde Montaño Durazo, cabe destacar lo que expuso ante los señalamientos. Proporcionó todos los nombres y datos en general ante los que se debe solicitar información precisa acerca del jefe policíaco, de modo que si no aprovechan esas facilidades, quedarán en evidencia como de hecho han quedado.
Agua Prieta tiene un buen gobierno, buenos gobernantes, objetivos y muy claros al responder a cualquier inquietud. Por lo demás, es un municipio que avanza e interpreta muy bien la 4T.

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