MUJER ES ACUSADA DE MATAR AL PRESUNTO ABUSADOR DE SU HIJA

Argentina.- Una mujer fue detenida por ser acusada de asesinar a un hombre que presuntamente abusó sexualmente de su hija de tan solo cuatro años de edad.

En sus declaraciones, Gabriela «N», de 36 años, asegura que su objetivo sólo era asustarlo, sin embargo, los supuestos golpes de puño y patadas que le dio habrían acabado momentos después con la vida del sospechoso, identificado como Miguel Ángel «N», de 35 años.

De acuerdo al portal Clarín, todo comenzó el pasado 27 de julio, mientras Gabriela trabajaba en la casa de una familia en la localidad de San Pedro, mientras su niña llevaba ya una semana de puro llanto, sin probar sus golosinas y su comida preferida, cambios que su madre notó.

Durante esos días la habían llevado al médico, pero los profesionales no supieron realmente lo que le había ocurrido y sólo le recetaban ibuprofeno, pensando que sería un dolor de garganta, hasta que la menor terminó por confesarle: «mami, ‘Chuky me tocó'», señalándose una parte de su cuerpo.

Al escuchar esto, Gabriela dejó a su hija con una amiga y fue a su casa, corrió hasta el fondo donde vive su papá y «Chuky» (Miguel Ángel «N»).

“Lo encontré, le pregunté qué le había hecho a mi hija y nunca me respondió. Empecé a pegarle trompadas y patadas y a gritarle ‘vos tocaste a mi hija’”, recuerda. Luego habría tomado un cuchillo, se le puso en el cuello y le volvió a preguntar qué le había hecho a su hija. Entonces se metió el padre de Gabriela y el hecho no pasó a mayores.

Esa tarde llamó a la Policía y Miguel Ángel «N» fue llevado a la Comisaría, sin embargo, fue liberado unas horas después.

Cuatro días después, el 31 de julio, Gabriela se enteró que «Chuky» estaba libre, y fue por él. Un grupo de amigos y familiares le propuso acompañarla, pero ella asegura que les dijo:

Es algo personal. El asunto es entre él y yo. Se metió con mi hija, no con los hijos de ustedes».

De acuerdo al medio, en la sala de la Comisaría, Gabriela juró que su objetivo era sólo asustarlo. Relató que el «Chuky» tenía ocho meses viviendo en casa de su padre y que compartía trabajo con ella en un campo de Mercedes, y cada tanto llevaba a sus hijas al colegio. Asimismo, reveló que era alcohólico, y como no contaba con dinero para pagar un alquiler, su familia decidió invitarlo a vivir al fondo de su casa, en lo del padre de Gabriela.

Ese miércoles 31, Gabriela fue a buscarlo y una vez que lo tuvo enfrente comenzó a gritarle: «Arruinaste a mi hija», y supuestamente le pegó golpes de puño y patadas. Antes de eso, uno de sus cuñados presuntamente le había propinado dos trompadas. Alguna de las personas que la acompañaban también le habrían dado patadas.

Según dijo la mujer, el grupo de acompañantes sólo fue con ella para meterse en caso de que el presunto abusador sacara una cuchilla o algo para lastimarla.

Minutos más tarde llegó la Policía hasta donde se encontraba Miguel Ángel y le preguntaron si quería hacer la denuncia o ser trasladado a un hospital, pero se negó, y se fue a pie. Aproximadamente dos horas y media después, policías lo encontraron en una interior de una cuneta desvanecido. Enseguida lo trasladaron a un hospital, donde murió alrededor de las 11 de la noche.

Gabriela, que ya estaba en la Comisaría por «lesiones graves», se enteró ahí mismo que quedaría detenida por «homidicio».

El abogado de la mujer solicitó prisión domiciliaria, ya que tiene dos hijas. Agregó que Gabriela «nunca se dirigió a matar al individuo, sino a demostrar su valentía».

Durante la charla, Gabriela recordó que aquel día cuando su hija de 4 años le contó que la habían tocado, no fue en realidad el principio que desencadenó su reacción, pues todo comenzó décadas atrás, haciendo referencia a los abusos que ella misma sufrió de niña por parte de su tío, entre sus 8 y 12 años de edad.

Fue volver a lo mismo. La única diferencia es que yo sí iba a defender a mi hija. En su momento yo no tuve papá ni mamá para hacerlo», expresó.

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